Show notes
En cualquier situación en la que hay confusión (y el embrollo es confusión, solo que un poquito más ruidoso) has de saber que allí hay algo que alguien, o los dos, no quieren ver. Eso no quiere decir que ello es digno de temor. Adéntrate en ello.
Existe una gran posibilidad de que justo debajo del embrollo haya una hermosa unidad a la que ambos todavía tenéis miedo. Pregúntate, ¿dónde en este embrollo encuentro comodidad o un sentido de identidad, e incluso seguridad?
Libro: El libro de Emmanuel ,vol. 2, cap. 8.

