Show notes
Cuando sabes amar, será señal de que has llegado a percibir a las personas como semejantes a ti. No hay nadie mejor ni peor que tú. Es posible que la otra persona haya obrado mal en la misma circunstancia y tú no, pero habrá sido por su programación o por circunstancias anteriores que ahora le han hecho, por miedo, comportarse así.En cuanto reconoces tus fallos en ti, ya no te molesta verlos en los demás."El apego y el sendero de la iluminación" de Tony DeMello, cap. 9, p. 78 y 79.

