Debemos tener presente que según nuestro Padre Celestial insiste en regalarnos Su herencia, nosotros debemos insistir en encaminar las mentes y los corazones de nuestros hijos para que le conozcan y no pierdan sus vidas en cosas vanas y obtengan su herencia en el Reino de Dios. Esta responsabilidad nos toca a todos sin excepción. Quienes no sean padres, son parte de una sociedad en la cual los niños y jóvenes son un grupo considerable. Nuestra conducta los educa de forma directa o indirecta. Sus ojos son cámaras que retratan las acciones de todos.
Por eso, oramos para ser responsables respetando la pureza de la niñez y la inmadurez de la juventud. Es nuestro deber llevarles la buena noticia de Salvación a nuestros hijos y a todos los que estén a nuestro alrededor. Oramos para ser fortalecidos y ser ejemplo a los adultos que no conocen a Jesús para que sean mejores que nosotros y su descendencia reciba la bendición de Dios.
Si deseas recibir reflexiones y audios que fortalezcan tu fe en Dios, visita nuestra página web: https://www.changeinlifenow.com ¡Bendiciones en extremo!

