En las 8 oraciones anteriores hemos orado por cada bienaventuranza o bendición. A través de Sus bendiciones nos elevó a un estilo de vida lleno de felicidad. Jesús nos enseñó que:
1-Vaciándonos del “yo” para confiar plenamente en Él, nos hace coherederos de Su reino en el aquí y en el ahora.
2- Si sufrimos por causa justa Su Espíritu Consolador nos bendice acompañándonos a superar el sufrimiento.
3- Ser humildes no es ser débiles, al contrario siguiendo Su sabiduría, y nos hace buenos administradores de todos Sus regalos.
4- Él es el agua y el alimento que sacia el alma aún sin pedirlo.
5- El verdadero Amor es compasivo con los buenos y con los malos.
6- Es posible transformar nuestra mente mal influenciada a una mente que piensa la verdad, lo honorable, lo justo, lo puro, lo bello y lo admirable.
7- Sintiendo paz se vence la confusión y no intercambiamos valores por congraciarnos con los demás.
8- Cultivar una verdadera relación con Él sobrepasa el dolor de que nos maltraten por Su causa.
Jesús invitó a una multitud a perseverar en ser mejores y hoy esa invitación resuena en nuestro corazón: ¡Alégrense! ¡Pónganse contentos! Porque van a recibir un gran premio en el cielo. Así maltrataron también a los profetas que vivieron antes que ustedes. ¡Gracias Papito por elaborar un hermoso discurso donde aprendimos quienes son verdaderamente felices!
Si quieres encontrar más oraciones poderosas e intencionales, reflexiones e historias cortas que afirmarán tu forma de ver el cumplimiento del plan de Dios en tu vida, visita nuestra página web: https://www.changeinlifenow.com ¡Bendiciones en extremo!
Show notes

