Show notes
Si trotas cada mañana, no comes nada más que comida sana, evitas el azúcar, no has fumado en años, te aseguras de dormir lo suficiente y bebes solamente agua embotellada, y sin embargo, haces todo esto con un sentimiento de ansiedad, no estás de ninguna manera cuidando tu salud.
Tú simplemente no estás prestando atención a lo que, en algún momento, te enfermará que es, el miedo.
Libro: El libro de Emmanuel, vol. 2, cap. 10.

