Show notes
Para comenzar a practicar lo que es amar, sería bueno comenzar por uno mismo. Más allá de eso, el compartir con otra persona fluirá tan gentilmente como el más dulce beso de la primavera. Así que permíteme ofrecerte esto como algo de tarea para hacer en casa... luego cierra tus ojos y vete bañado por la luz radiante del amor. Déjala que penetre por tus poros. "El libro de Emmanuel", apéndice 2, p. 181.

