Show notes
Ustedes podrían comenzar a tocar mi mundo, aún cuando todavía estén en el suyo, si se permiten a sí mismos experimentar sin reservas. Por ejemplo, cuando comen una comida, saboreen la comida no solo con las papilas gustativas, sino también viendo su belleza, óiganla, vean la vida vibrante, el Regalo de Amor que la comida les está ofreciendo. "El libro de Emmanuel", cap. 14, p. 156 y 157.

