Show notes
Lo que experimentamos en nuestras vidas son los efectos de nuestras causas. Esos efectos no tienen ningún poder. Sí podemos regocijarnos en medio de las situaciones atribulantes. En las experiencias difíciles la misericordia siempre viene primero, pero no la reconocemos. "Pláticas del YO SOY", p. 74-75. Ser de Luz: Saint Germain.

